En las últimas décadas, las universidades se han venido proponiendo como lugar de encuentro para el ejercicio de la libertad de expresión, acogiendo actos en los que personas y colectivos de cualquier tendencia han tenido la oportunidad de compartir, escuchar, proponer y debatir.

El viernes 20 de marzo, la Universidad de Salamanca acogía la celebración de una charla-debate, “Contra la criminalización de los movimientos sociales”, en la que estaba prevista la intervención de Alfonso Fernández, Alfon, detenido durante la huelga del 14 N y que permaneció en prisión en régimen FIES durante casi dos meses.

El rector ha vetado su intervención.

¿Miedo? ¿Soberbia? ¿Presión mediática y política? ¿Servilismo? ¿De todo un poco?

La censura vuelve a enseñar los dientes, esta vez ejercida desde el rectorado de una universidad pública.

Os dejamos el enlace a la entrada publicada en la página estatal de Frente Cívico Somos Mayoría.

 

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